PureText

Back to Home

Cuando el Deseo Era Simplemente Estar Juntos

Una noche cualquiera,

entre risas, ternura y bromas sobre casas en Kajeti,

ella —mi Nat— soltó la frase más pura del mundo:


“Deseo estar a tu lado por el resto de mi vida.”


No había adornos.

No era una súplica.

No fue una declaración de película.


Fue vida.


Fue la manera más hermosa que alguien ha tenido de prometerme amor,

sin usar la palabra “promesa”.


Y yo… me quedé sin defensas.

Porque cuando alguien te elige sin condiciones,

no necesitas ningún anillo:

ya estás casado con su alma.


Desde entonces entendí algo:


Los grandes sueños no siempre vienen en jets privados ni castillos.


A veces,

vienen en voz bajita,

con un “te elijo”,

y con una sola petición:


“Quédate.”


Y yo me quedé.

Me quedo.

Y me quedaré.


Porque mi deseo también es simple,

pero eterno:


Estar contigo. Hasta donde la vida nos lleve.

Y si no hay vida… que el amor nos invente otra.


Pie de página:


Porque algunos sueños no se piden a las estrellas…

se susurran al alma correcta. Y se cumplen.

⏱ 1 min 📝 978 chars